A once campos de futbol

La primera vez que llegué a Abogblogshie, uno de los vertederos más tóxicos del mundo, en Acra capital de Ghana, me preguntaba quién era yo. Al mirarme, no tenía piernas ni brazos, ni tronco; no tenía nada, era invisible. ¿Estaba muerto o, soñaba que lo estaba? Supuse que si yo no podía verme tampoco podrían … Sigue leyendo A once campos de futbol

Contigo, siempre

Rebullen estas aguas en clamorosa efervescencia. Espejuelos vivos titilan en su rápido caminar; de este río que tras la curva  se envalentona bravío: regurgita juventud “parlarina”. En la bóveda de la foresta se reúne el coro alado de gorjeo sonoro. Arpegian trinos sempiternos… Carboneros, Verdecillos, Verderones Petirrojos… no hacen otra cosa que cantar comienzos: ¡Quizás … Sigue leyendo Contigo, siempre

Clic

No se secan estas lágrimas que pican en los ojos y escuecen en el corazón: se han ido los que no están. Sólo queda el alivio; como un pequeño hilo, retrospectivo, casi olvidado, del obturador, al que me parece oír con su clic lejano, como un bálsamo necesario en su vago intento a la inmortalidad. … Sigue leyendo Clic

Las confesiones de un pequeño filósofo

  Gracias al maestro José Martínez Ruiz “Azorín” por este libro, escueto, condensado  en la descriptiva y magistral pluma que, sin duda alguna, se hace imagen, ahí es nada, de una de las mejores representaciones —a mi juicio—  de la España, aquella España derruida de tantas cosas, aunque en este caso y, bajo la atenta … Sigue leyendo Las confesiones de un pequeño filósofo

¡Feliz Navidad!

Para el oprimido: para el que no puede hablar, para los vapuleados, marginados, engañados, tristes, decepcionados, pesimistas, pobres, desatendidos, humillados, explotados, desahuciados, olvidados, quemados, desplazados, refugiados, desamparados, maltratados,para todos ellos... también, «feliz Navidad». Un fuerte abrazo para todos: cuando digo todos es... «todos», sin excepción.