Los lumbrera

¡Uf, ya está aquí el técnico, el entendido de todo, el «lumbrera»; que sin su saber estamos perdidos, menos mal que ha llegado para instruirnos! Parece ser que como otros oficios, —muy antiguos— como: el tonto del pueblo, el fantasioso, el cabrón, el malo, está cómo no, el del sabelotodo: sin él no somos nadie. … Sigue leyendo Los lumbrera

En cambio la bota, sí

Al abrir la puerta vio que era el cartero. Le firmó la entrega. —¿Quién era, Osvaldo? —Nadie cariño, —se escondió la carta— se han equivocado. Aquella noche se la pasó escribiendo y corrigiendo: necesitaba aquellos diez mil euros, de lo contrario embargarían el barco donde vivían. Cuando el jurado leyó su escrito; les pareció una … Sigue leyendo En cambio la bota, sí