En cambio la bota, sí

Paratrooper Jump boots. Russet brown 050213 01

Al abrir la puerta vio que era el cartero. Le firmó la entrega.

—¿Quién era, Osvaldo?

—Nadie cariño, —se escondió la carta— se han equivocado.

Aquella noche se la pasó escribiendo y corrigiendo: necesitaba aquellos diez mil euros, de lo contrario embargarían el barco donde vivían.

Cuando el jurado leyó su escrito; les pareció una obra maestra, el mejor de todos con diferencia.

***

El miembro más influyente del jurado les pasó una nota al resto:

«La sandalia en navidad no es buena para patear culos»

(Gana el que tenga este lema)

***

Toc, toc…

—Abra, policía.

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