A hombros de gigantes

No tenía otra manera mejor de sentirse vivo que oler las páginas de sus libros. Libros que, como en su ya no tan joven vida, envejecían amarilleando sus hojas. La única manera de serenar su mente era tratando de hablar con cada uno de ellos, de sus autores, los que habían escrito el libro. Porque … Sigue leyendo A hombros de gigantes