Ni un sueño que pasear

Esperanza, Naturaleza, Bosque, Sendero
Dilúyame yo en el tiempo
porque paseante de oficio no soy.
¿A quién pudiera molestar 
si de puntillas por los campos voy?
Escucho el viento
de su lira en los bosques.
Me entusiasma la hoja del cambio
que de los arboles cae,
y llevar como una sombra
tras de mí, la sosiega voz
susurrante, murmuradora,
que en los ríos 
brava con clamor.
Y en los hilos pequeños
venosos de lo ignoto,
tintinea con caricia misteriosa:
el agua clara y hermosa.

Dilúyame yo en el aire
porque paseante de oficio no soy
¿A quién pudiera molestar
sin un cantil donde apoyar mi hoy?
Persigo mi sueño
de la codicia de otros;
sembradores hipócritas, 
ruines ladrones.
¿Acaso… no saben ellos
qué sin mi perder
no hay laureles
que coronen su ganar?
Mas…, cuando llegue mi otoño
a cubrir de hojas mi ayer
acepten con honradez
encajar su derrota;
que este sueño pío
no es suyo sino mío.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s